Karla pone en relieve el universo de lo femenino en su obra. En esta ocasión, se inspira en un relato mítico de la era Hóowin de los Selk’nam, un tiempo en que “la muerte no existía”. En ese mito, las mujeres se reunían para consagrarse en la ceremonia de la Haina, interrumpida abruptamente cuando algunas de ellas, perseguidas, escapan transformándose en aves. Ese vuelo marca el fin de una era matriarcal.

En los estudios de Marija Gimbutas (El lenguaje de la diosa) y de Joseph Campbell (Diosas), se evoca el culto a la mujer como primer ser venerado por la humanidad. Desde el Paleolítico, hace más de 30.000 años, la figura femenina aparece en la memoria mítica como guardiana del hogar y madre de la vida espiritual. La diosa, como principio primordial, otorga el nacimiento físico y también el renacer espiritual, revelando la naturaleza más elevada de lo humano. En esta obra, lo sagrado femenino se encarna en imágenes de madonnas y/o vírgenes con sus hijos, retratadas con un aliento renacentista. Algunas de ellas sostienen historias de muerte y renacimiento; otras se acompañan de aves, como símbolo de vconexión con lo divino.

La muestra invita a reconocer una de las culturas ancestrales más significativas de nuestro territorio: los Onas o Selk’nam. Es un canto a esas voces silenciadas por el tiempo, a los hombres y mujeres de Tierra del Fuego, cuyo legado histórico y espiritual aún resuena en nuestra memoria.

Sofía Orlov | artista visual

Glosario

Pueblo Selk’nam

Habitaron el territorio magallánico por unos 10.000 años, hasta que fueron diezmados por la colonización ganadera ovina a partir de 1886. La congregación salesiana intentó protegerlos trasladándolos a la isla Dawson, donde muchos murieron a causa de enfermedades, mientras que otros fueron desarraigados y explotados. A lo largo del territorio, empezando por Punta Arenas, fueron llevados a estancias para trabajar como servidumbre, padeciendo graves abusos, entre ellos violaciones a mujeres y niñas. Algunos llegaron hasta las salitreras para laborar en ellas, y otros aún más lejos, siendo exhibidos como rarezas en ferias de París, Londres y Bruselas.

Hain

Era un ritual de iniciación reservado únicamente para los hombres, cuyo objetivo principal era transformar a los jóvenes en adultos. En él se enseñaban la conducta moral esperada, las tradiciones orales y las instrucciones necesarias para las tareas de la vida adulta. Al mismo tiempo, el ritual servía para perpetuar un orden social basado en la dominación masculina sobre las mujeres, a quienes se atemorizaba con la aparición de supuestos «espíritus», que en realidad eran los propios hombres disfrazados.

Estos rituales incluían representaciones teatrales, cantos y danzas, constituyendo un evento social crucial para la comunidad. Los Hain podían prolongarse durante meses, e incluso hasta un año; por ello, la vida social giraba en torno a las normas religiosas impuestas por esta ceremonia.

Algunas representaciones o Espíritus del Hain:

Xalpen: Espíritu femenino principal.

Tanu: Hermana de Xalpen, que actúa como mensajera y testigo.

Sho’orts: Deidades masculinas que infundían miedo.

Olum: Reside bajo la tierra, nunca es visto por mujeres o niños.

Matan: Un espíritu bailarín.

Haina

En la era mítica Hóowin, de los Selk’nam, las mujeres celebraban la ceremonia de la Haina, donde se reunían para aprender sobre lo femenino, como la menarquia y la consagración como mujeres. En estos encuentros se disfrazaban de espíritus, usando máscaras y pintando su cuerpo, con lo cual dominaban a los hombres, quienes creían que estas apariciones eran sobrenaturales, pues no podían acercarse a la choza ceremonial para descubrir la farsa de los disfraces.

Sin embargo, cuando uno de ellos se atrevió a espiar y descubrió el engaño, los hombres, enfurecidos, mataron a todas las mujeres, dejando con vida solo a las niñas pequeñas. Algunas lograron huir, como Luna (Kreeh), la más poderosa de las divinidades, que escapó perseguida por el Sol (Krren), su marido, convirtiéndose ambos en astros del cielo. Otras mujeres huyeron transformadas en aves: una en cisne de cuello negro, para escapar de la tragedia, y otra en mujer lechuza (Kúmits), asociada a la luna.

Después de la matanza, cuando se origina el tiempo “actual”, los hombres Selk’nam se apoderaron del Haín, transformando la ceremonia en un medio para dominar a las mujeres y establecer el patriarcado.

Mito

Es una narración de carácter maravilloso o fantástico, situada fuera del tiempo histórico, cuya función principal es expresar las concepciones ancestrales de un pueblo acerca del mundo en el que habita. Estas narraciones surgieron como una forma de responder a fenómenos incomprensibles, como los ciclos de la vida y la muerte, y para explicar el origen de elementos de la existencia, como la tierra, la humanidad y los astros.

Trabajaron en este proyecto:

Cristian Ramos Aliaga |  Gestor Cultural   

Paulo Valenzuela Gutierrez | Audiovisualista

Valentina Navia Ibarra | Diseñadora Gráfica

Marco Farías Morales  –  Ismael Luco Ugalde |  Montaje exposición